Esta es una historia real, a lo mejor han oído historias similares, muchas de ellas en pueblos antiguos, aunque otras de ellas en grandes urbes, como la mía, yo creo que esas historias son reales, esto me pasó a mi cuando tenía ocho años… Érase una tarde cualquiera en la cual yo pasaba mi domingo en la casa de mi abuela como de costumbre, en aquel entonces siempre solía jugar con un primo y a la vuelta de la casa de mi abuela, había una pequeña tienda en una esquina, en la cual nosotros siempre íbamos a comprar nuestros dulces y golosinas, en aquella tienda habían una pareja de viejitos los cuales eran los dueños de las tiendita y forman parte importante de esta historia. Recuerdo muy bien a aquel anciano, sus ojos, su cabello plateado y su mala dentadura aun… pues resulta que aquel domingo, mi primo no estaba en casa de mi abuela, así que yo decidí ir solo a comprarme unas papitas para calmar mi antojo; resulta que cuando yo me disponía a pagar, algo llamo mi atención mie...
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